Espectadores

LOS ESPECTADORES

Agentes pasivos que observan y no denuncian ni frenan

En las dinámicas de acoso escolar siempre existen diferentes agentes.

  • Matón o agresor: Es el líder del grupo agresor. Generalmente es el que lleva a cabo las conductas propias de acoso escolar.  En ocasiones sólo es el cerebro y hace que sus secuaces sean quienes cometan dichas conductas.
  • Cómplices: El agresor, por lo general es acompañado de un grupo de secuaces. Ellos pueden o no participar activamente de las conductas de acoso, pero por lo general, animan al agresor, participan riéndose, hostigando y haciendo sentir mal a la víctima.
  • Víctima: Es el niño acosado. Sobre quien recae la crueldad de sus agresores.
  • Espectadores: Son personas neutrales. No están para nada del lado del agresor ni de los cómplices. En ocasiones son amigos de la víctima pero, por miedo a que les suceda lo mismo que a él no hacen nada para defenderle ni evitar que esta dinámica continúe. No disfrutan de la situación ni participan de ella, pero tampoco denuncian pese a parecerles mal y sentirse a disgusto con la misma.

De la configuración del fenómeno del acoso escolar, se observa que los espectadores son miembros de la comunidad escolar privilegiados, ya que conocen perfectamente la situación, están presentes en muchas ocasiones cuando dichas conductas se llevan a cabo y podrían ser los primeros en dar la voz de alarma ante el inicio de una dinámica que tiende hacia el acoso escolar.

De aquí nace la justificación y la necesidad de generar impacto en los Colegio por medio de programas de prevención dedicados sobre todo a los espectadores, pues son agentes claves en este proceso.

¿HA SIDO TU HIJO ESPECTADOR EN UNA DINÁMICA DE ACOSO ESCOLAR?

Si la respuesta es “sí”, te plantemos otra pregunta más: ¿has pensado hacer algo al respecto? Ser espectador presenta cierto perfil que puede llegar a ser de riesgo de cara a una adolescencia. Te planteamos algunas cuestiones para que te plantees. Puede ser que tu hijo/a:

  • Haya ignorado por completo lo ocurrido de manera intencional pese a ser consciente de lo que está sucediendo y del sufrimiento de la víctima.
  • Hay llevado a cabo un pensamiento por el cual ha concluido que no es cosa suya, por lo que no toma partido ni comunica al adulto la situación.
  • Tenga miedo de convertirse en víctima. ¿Por qué lo tiene? ¿Presenta tu hijo un perfil potencial de víctima?
  • Sufra esta situación realmente estresante al no saber qué hacer, cómo actuar, y ver pasarlo mal a su amigo.
  • Quede conmocionado ante situaciones de violencia física.

¿QUÉ PRETENDEMOS CONSEGUIR QUE SUCEDA AL TRABAJAR CON LOS ESPECTADORES?

Sin duda, son esenciales de cara a la erradicación del acoso escolar, para ello, tanto a nivel particular en sesiones privadas como en nuestro trabajo con los Colegios, trabajamos con la finalidad de:

  • Hacerles comprender que no se trata de algo “privado” entre el agresor y la víctima, sino más bien de una dinámica sin sentido y de unas conductas carentes de argumentos.
  • Enseñarles estrategias para combatir la violencia por caminos diferentes a la violencia. Es importante que el espectador aprenda que el problema que está observando tiene solución por caminos carentes de agresividad.
  • Explicarles las diferencias entre el “chivato” y el compañero que pide ayuda al adulto (profesores).
  • Organizar la forma de explicar lo sucedido sabiendo buscar al profesor apropiado para transmitirle la situación.
  • Trabajar la empatía y ponerse en el lugar de la víctima.
  • Evitar que valoren la agresividad y la violencia como medio para lograr el éxito social (riesgo de convertirse en agresores).
  • Lograr que salgan rápidamente de la dinámica para que no sufran un proceso de desensibilizaión al estar observando contínuamente situaciones de violencia y sufrimiento (riesgo de no identificar la vivencia situaciones de agresividad y sufrimiento con la consecuencia posibildad de convertirse en víctimas).