Ciberbullying

 CIBERBULLYING

CIBERBULLYING

Al hablar de CIBERBULLYING (Ciberacoso) hacemos referencia a la dinámica en la que se hace uso de medios tecnológicos tales como Internet, Redes Sociales, servicios de mensajería instantánea, etc., para amenazar, generar malestar, ridiculizar y/o denigrar la imagen de una persona.

Es bastante frecuente encontrar estas situaciones:

  • Subida de fotos a una red social en las que se ridiculiza a la persona. Hemos visto ejemplos muy dispares, desde escolares de últimos cursos de Primaria que son etiquetados en una fotografía en la que salía justo después de haberse tirado por error un vaso de zumo en el uniforme (blanco), hasta chicos o chicas fotografiadas esperando una cita con un chico/a que nunca llegarían. En este último caso después subían las conversaciones por whatsapp en la que quedaban. Todos sus contactos se enteran de lo sucedido.
  • Pantallazos de conversaciones de Whatsapp que pueden dejarle en evidencia. En muchas ocasiones, la crueldad se manifiesta por esta vía. Se aprovechan de que a esa persona “le gusta” otra de la clase y se compinchan con esa persona para mantener una converación en la que finalmente se declare. Posteriormente suben los pantallazos de esa conversación a las redes sociales y le etiquetan. Todos sus contactos ven su “declaración de amor”.
  • Fotos o vídeos en las que se humilla a una persona a la que se etiqueta: Pegan a la persona o realizan cualquier tipo de vejación mientras graban un vídeo o hacen fotos. Posteriormente suben la foto a una red social y le etiquetan. Todos sus contactos ven el vídeo o fotos.
  • Amenazan a la víctima por redes sociales: tan sencillo como enviar mensajes por diferentes medios digitales en los que se increpa a la víctima, se le amenaza y se pide a terceros que si le ven no hablen, que le eliminen como amigo en redes sociales e incluso que le peguen si le ven por la calle o por el Colegio.
  • Chantaje: El agresor se hace con algún contenido que pueda comprometer a la víctima (algún vídeo, alguna fotografía) y le chantajean con que si no hace lo que se le solicita, se subirá a redes sociales dicho contenido.
  • Crear perfiles falsos en redes: desde redes sociales habituales hasta redes en las que se vota a la persona “más fea”, “menos inteligente”, “más marginada” (sí, lamentablemente existen) y se hace circular el enlace de la votación. En poco tiempo alcanza las primeras posiciones. Posteriormente, en el Colegio, se burlan de él cada vez que asciende puestos, y suben su calificación a otras redes sociales donde le etiquetan. En las redes habituales, en esos perfiles falsos, cuelga contenidos de naturaleza sexual, escriben actualizaciones absurdas, se meten con la gente y un amplio etcétera. El problema, que a ojos de las demás personas quien hace todo eso es la víctima.
  • Difusión de rumores falsos: relacionados con la orientación sexual de la víctima, cosas que no ha hecho o dicho, etc.

¿ES IGUAL QUE EL BULLYING?

No exactamente, hay algunas diferencias.

Consecuencias para la víctima: por lo general, el daño psicológico es mucho mayor en las víctimas de cyberbullying, ya que su imagen queda totalmente denigrada e incluso personas que no conocen entran a fomentar la agresión con comentarios hostiles.

Inmediatez y velocidad: En Internet todo es inmediato y va muy rápido. En cuestión de minutos/horas, puede haberse desatado una tormenta de agresiones contra la víctima. La rapidez con lo que ésto sucede y alcanza a una gran cantidad de personas es estratosférica. Además, con los clásicos “likes” o “me gusta” y los comentarios, la víctima rápidamente ve cuánta gente está participando en esta dinámica de maltrato. Otro factor más que aumenta las consecuencias psicológicas.

Queda en evidencia delante de gente externa a su centro escolar, barrio, ciudad, incluso país: al etiquetarle en dichas amenazas, fotos denigrantes, humillaciones, etc., todos los contactos que tenga lo verán y conocerán cuántas personas maltratan a esta persona.

Ser agresor es muy sencillo: no necesitan tomarse tiempo, es algo inmediato. Desde cualquier ordenador, tablet, smartphone, en menos de un minuto, pueden agredir a la víctima, sabiendo que la difusión será muy amplia.

La agresión perdura en el tiempo: una vez subida una foto a Internet, puede quedar indexada en buscadores y puede aparecer en cualquier momento. Además, cualquiera puede guardar esas fotografías o vídeos con lo que la retirada por parte del agresor no garantiza a la víctima que esa foto no pueda estar en cientos de discos duros, tarjetas de memorias o incluso en otras redes sociales.

Anonimato: desde perfiles falsos a comentarios sin nombre de usuario. El agresor puede realizar sus conductas sin tener que dar la cara.

LA VÍCTIMA DE CIBERACOSO

La víctima en esta dinámica comparte muchas de las situaciones del acosado en la vida real (aquí encontrarás todo lo que debes saber sobre una víctima). Pero además, encontraremos algunas características especiales:

  • Indefensión y sentimiento de culpabilidad: Tras observar la cantidad de personas que le increpan por estas vías, es habitual que la víctima sienta culpbilidad y crea merecer dicha situación.
  • Aislamiento psíquico y desbordamiento psicológico: al ocurrir todo muy rápido y extenderse a una velocidad bárbara, las herramientas y mecanismos de defensa de la víctima quedan completamente anulados. Su fuerza psicológica queda completamente socavada.
  • No existe un perfil claro: cualquiera puede ser víctima en la red. Basta con que el agresor desee convertir en víctima a alguien, y en cuestión de segundos comenzará dicha dinámica.
  • No hay descanso: Le llueven las notificaciones y en los momentos de agresión activa, son capaces de encontrar cientos de notificaciones cada hora en la que se ríen de aquello que se ha colgado en la Red para humillarles. A nivel psicológico, este factor termina por hundir a la víctima.

Por todos estos aspectos, es muy complicado que la víctima acuda a sus padres, ya que en muchas ocasiones se avergüenzan de aquello que dicen de ellos o temen ser castigados. Además, psicológicamente se encuentran realmente hundidos y sin herramientas con las que actuar.

¿QUÉ HACEMOS EN CASO DE QUE NUESTRO HIJO SEA UNA VÍCTIMA?

Es fundamental llevar a cabo acciones para frenar de inmediato la situación, eliminar toda huella en redes sociales e Internet de las agresiones y realizar una valoración de las posibles secuelas que pueden encontrarse en la víctima. Dichas secuelas pueden dejar una huella muy profunda que es precisa tratar.

¿CÓMO PODEMOS AYUDARTE?

Desde que contactes con nosotros comenzaremos a asesorarte. Nos desplazaremos a tu domicilio y realizaremos una valoración de la situación. A partir de entonces pondremos en marcha toda nuestra maquinaria para trabajar en diferentes direcciones:

  • Con tu hijo/a:
    • Evaluaremos situación y secuelas.
    • Redactaremos un informe.
    • Realizaremos un plan de trabajo.
    • Nuestro objetivo será que vuelva a sentirse bien y no arrastre las terribles consecuencias.
    • Llevaremos a cabo un seguimiento una vez finalizado el trabajo.
  • Con la familia: para las familias no es sencilla esta situación, por lo que:
    • Ofreceremos pautas para tratar la situación con su hijo/a.
    • Valoraremos la posibilidad de realizar algunas sesiones específicas.
    • Asesoraremos y guiaremos a la familia en todos los pasos que lleve a cabo.
    • En caso que sea preciso, ayudaremos a poner en conocimiento de las instituciones pertinentes la situación.
  • Con el Colegio:
    • Ofreceremos asesoramiento acerca de cómo atajar el problema.
    • Les ofreceremos una formación en prevención (sin coste para el Centro ni para los padres)
    • Si lo desean, revisaremos sus reglamentos y planes de acción tutorial para hacerlos más eficaces de cara a estas situaciones.
    • Una vez trabajado con ellos les ofreceremos nuestro sello de “Centro Libre de Acoso”.
    • Mantendremos contacto con tutor y orientador hasta finalizada la situación.
    • Haremos seguimiento.

Si crees que tu hijo es víctima de ciberacoso, no lo dudes, contacta con nosotros en el 605.075.646 o en el 605.075.649 y te asesoraremos desde la primera llamada sin ningún compromiso por tu parte. Estamos deseando ayudar a tu hijo a poner fin a esta situación.